Palermo es como Romario

Todos queremos a Palermo en Sudáfrica, es el clamor de un pueblo, que lo pide a gritos, que quiere verlo en el mundial, que no dejan de pensar en sus hazañas. Del pueblo brasileño claro, que quiere que un tipo capaz de errarse un gol en la linea, de patear un penal con las dos piernas juntas, de errar tres en un partido esté presente en esa cita mundialista que se va a llevar a cabo en Sudáfrica.
Repasando la carrera de “O Titan”, nos encontramos con un tipo ganador (recordar la modelo que se levantó gracias a su gol con la rodilla rota -de otra manera no lo hacia-), un jugador que generó la admiración de muchos, sobre todo los defensores que tenían que marcarlo (hablo de los de la liga española, no los nefastos defensores del triste Clausura argentino) que sin hacer nada, estaban tranquilos por el poste que se encontraba de nueve.
¿Ganó Libertadores con Boca? Anibal Matellán también y recordemos que jamás hizo un gol definitorio en esa competición y no me vengan con los goles al Real Madrid que practicamente solo tuvo que empujarla tras los pases de Riquelme (ojalá vaya también al mundial) y un tal Chelo Delgado, quien recordemos jugó ese partido solo porque Palermo le pidió a Bianchi que lo ponga al Mellizo, y el Virrey, que habrá fracasado siempre en Europa pero no come vidrio, no le hizo caso al goleador de cabotaje porque sabe que no entiende de fútbol.
Esperamos con ansias la cita en Sudáfrica e intentando hacer fuerza para que el Loco esté presente, sería empezar a ganar el sexto mundial, seguramente en Diego prime la lógica (palabra inexistente en el diccionario maradoniano) y lo lleve. En Brasil ya se escuchan festejos, porque como se sabe, Palermo es como Romario: mitad ropero, mitad armario.




